Tras los resultados positivos alcanzados con la colocación de anillos en los árboles en 2017, el ayuntamiento de Barakaldo ha vuelto a instalar trampas con feromonas para ayudar a mantener controlada la población de la oruga procesionaria en el municipio.

El Ayuntamiento fabril llevará a cabo la campaña entre mayo y junio, como complemento a las acciones realizadas en marzo. Entonces se colocaron anillos en los árboles de nueve zonas del municipio para impedir su descenso al suelo, dirigiéndolos a una bolsa de plástico.  También se retiraron los bolsones que eran accesibles.

En 2017 se produjo un incremento de la oruga procesionaria, por lo que se colocaron por primera vez este tipo de anillos en los árboles. La intervención se compaginó con tratamientos de endoterapia que ya se vienen produciendo en Barakaldo desde el 2014, y que consisten en inyectar una sustancia fitosanitaria en el tronco. En el Consistorio aseguraron que el éxito de las acciones ha llevado a repetirlas ahora.

El éxito de la medida puesta en marcha el pasado año llevó al Ayuntamiento a repetir la experiencia durante este 2018, por lo que desde el pasado mes de marzo se pueden contemplar anillos en los troncos de los árboles en las inmediaciones del Conservatorio Municipal de Música; la calle Zurbaran, La Inmaculada, Landeta, la ikastola Ibaibe, el Jardín de las Esculturas, La Calzada, el Jardín Botánico y La Paz.