Junto con el avance de las plagas se identifican los agentes necesarios para su reproducción

El ingeniero el ingeniero Enrique Garza González, especialista en control biológico, explicó los modelos que se utilizan para ello a través de insectos benéficos.

Debido a la necesidad de los productores agrícolas de introducirse en las nuevas alternativas para que sus cultivos sean cada vez mejores e intensificar el combate de las plagas, el ingeniero Enrique Garza González, especialista en control biológico, explicó los modelos que se utilizan para ello a través de insectos benéficos.

El especialista manifestó que en base al modelo de plagas que se tiene del cultivo de soya, se buscan los agentes de control biológico más idóneos, “dentro del grupo de plagas que atacan a la soya están gusanos defoliadores, mosquita blanca, en el cual hace 20 ó 25 años fue un desastre agrícola en cultivos de soya en Sinaloa y ahorita ya hay más oportunidad de establecer el control biológico puesto que hay laboratorios específicos que reproducen agentes de control biológico”.

Asimismo, señaló que no están peleados con el combate químico, pues se puede utilizar dicha estrategia y posteriormente reintegrar el agente de control biológico.

En cuanto a plagas, comentó que el pulgón amarillo se introdujo recientemente a Sinaloa, estado en el que se lleva un parteaguas en cuestión de investigación sobre las especies que trabajan sobre esta plaga así como las dosificaciones que se deben utilizar para su control.

“Hay algún concepto de que toda una plaga de reciente ingreso llega y hace un impacto de alta magnitud en el sentido que no hay todavía reguladores en su control, yo considero que el pulgón amarillo, en unos cinco o seis años, va a ser considerado como una plaga más del cultivo del sorgo y todo esto a medida que se van adecuando a las poblaciones y los tiempos de cultivo los insectos benéficos para esta plaga”, señaló.

Finalmente, expresó que en este tema no se ha bajado la guardia y se está enfrentando esta plaga con liberaciones inundativas, por lo que se procura bajar los niveles de insecticidas para no desordenar los insectos benéficos que hay en el estado y a la llegada del pulgón amarillo