Se trata de un sistema pionero que suprime la aplicación de productos químicos perjudiciales para el medio ambiente e ineficaces frene a los pulgones.

El Ayuntamiento del municipio malagueño de Estepona ha iniciado los trabajos de implantación de un sistema pionero para controlar las plagas de insectos que dañan al arbolado de los parques públicos, consistente en la suelta controlada de insectos ‘enemigos’ que eliminan las plagas de pulgones y psilas que afectan a las jacarandas y ficus.

El concejal adscrito de Parques y Jardines, Sergio Rodríguez ha explicado que este método tiene como objetivo suprimir los productos químicos utilizados para combatir estas plagas, ya que resultan contaminantes para el medio ambiente y, en ocasiones, resultan ineficaces porque los pulgones y ‘psylas’ acaban desarrollando resistencias a estos productos fitosanitarios. La suelta controlada de insectos en los árboles se está realizando ahora y se repetirá durante el verano porque son las épocas del año en la que aumenta el número de pulgones y psylas que provocan las plagas.

Los trabajos, que consisten en la instalación de cajas con los insectos ‘enemigos en los árboles, comenzaron la pasada semana y se prolongarán hasta el final de la época estival. La actuación se está desarrollando de forma simultánea en aproximadamente 600 ejemplares de jacarandas afectadas por el pulgón negro y en 500 ficus ornamentales donde se ha detectado la presencia de la psila. Así, se están repartiendo los insectos “beneficiosos” en la arboleda ubicada en las avenidas y calles principales del municipio como son la avenida Andalucía, el entorno del Parque Botánico Orquidario, la barriada Pablo Picasso, Camino del Padre Cura o la barriada Tres Banderas, entre otros enclaves.

El sistema se aplicará a más de 1000 ejemplares de jacarandas y ficus de las principales vias del municipio

El tratamiento o técnica a efectuar consiste en la suelta de dos tipo de insectos que son capaces de erradicar al pulgón negro de la jacaranda, bien actuando como depredadores o como parásitos, en este último caso inoculando huevos en los pulgones. Los insectos empleados son el ‘Aphidius Colemani’, una pequeña avispilla que parasita el pulgón negro de la jacaranda -una sola hembra puede poner cientos de huevos durante los primeros cuatro días de su edad adulta-.

El parasitismo se reconoce por el color marrón dorado de las momias de los pulgones parasitados. El tratamiento se complementará, en caso de ser necesario, con nuevas sueltas de este insecto y en su caso si las poblaciones de plagas son muy altas con la suelta de un coleóptero depredador denominado ‘Adalia bipunctata’, aprovechando su gran capacidad depredadora de pulgones, pudiendo alcanzar la ingesta de hasta doscientos pulgones al día.

La suelta de estos insectos nos causa perjuicio a personas, animales o árboles.

En lo que se refiere al tratamiento biológico empleado en los ficus, se está procediendo a la suelta de un pequeño antocórido denominado ‘Anthocoris nemoralis’, que actúa como depredador de la psila, y que en ausencia de esta plaga puede también depredar a otros como trips, pulgones, ácaros y huevos de lepidópteros.

Las sueltas se realizan en cajetillas distribuidas en el arbolado con una dosis que varía según el grado de afección de la plaga. Se realiza de forma preventiva procediendo a nuevas sueltas en casos necesarios.Rodríguez ha indicado que este sistema es más sostenible desde el punto de vista medioambiental y dista de los anteriores tratamientos contra las plagas basados en fitosanitarios de síntesis química.

Por otra parte, ha subrayado que la suelta de estos insectos no causa perjuicio a personas, animales o árboles, desapareciendo al cabo de un corto período de tiempo.